Entrar a la Universidad Nacional de Colombia como docente tiene un significado particular para Óscar Alfonso Cortés. Arquitecto, egresado de posgrado de la Facultad de Artes y con más de 20 años de experiencia como profesor, hoy comienza una nueva etapa en la Universidad que también hizo parte de su formación.
Su recorrido profesional incluye distintas facultades de arquitectura, diseño y arte en Colombia y Panamá, una maestría en arquitectura bioclimática y experiencia como consultor. Ahora, desde la Escuela de Arquitectura de la Facultad de Artes, llega con la intención de compartir sus conocimientos, acercar a los estudiantes a situaciones reales de la profesión y promover el diálogo entre diferentes disciplinas.
ÓSCAR ALFONSO CORTÉS (OAC): Soy arquitecto de profesión y de formación. Realicé un posgrado en la Universidad Nacional, fui de la primera cohorte de un programa muy bonito de la Facultad de Artes que se llamaba Educación Artística Integral, que en ese momento, en 2005, era una especialización y ahora es una maestría.
He trabajado durante varios años en universidades privadas y también tuve una experiencia en el Colegio Mayor de Cundinamarca. Después hice una maestría en Panamá, en la Escuela de Arquitectura y Diseño de América Latina, en arquitectura bioclimática, con un énfasis en el trabajo con el clima en los trópicos.
También he trabajado como consultor y he tenido experiencia en diferentes facultades de arquitectura, diseño y arte. Ahora comienzo esta etapa en la Universidad Nacional, algo que siempre había tenido como meta.
OAC: Yo estaba trabajando en otra universidad y siempre estaba buscando la posibilidad de ingresar a la Nacional. En 2024 salió un concurso para docentes de la Universidad y, específicamente, para la Facultad de Artes se requerían varios profesores. Uno de los perfiles correspondía con mi experiencia.
Comencé entonces todo el proceso de inscripción y evaluación: cargué la hoja de vida, la experiencia y los diferentes documentos requeridos. Después vino la evaluación de la hoja de vida y posteriormente una entrevista y la presentación de una clase ante un jurado.
El proceso tomó varios meses. En 2025 quedé como elegible y posteriormente surgió la posibilidad de conformar un nuevo equipo de profesores en la Escuela de Arquitectura. Finalmente recibí la resolución que me permitió comenzar mi carrera docente en la Universidad. La posesión fue en agosto de 2026 y ahora comienzo mis clases con una asignatura relacionada con la arquitectura bioclimática, un tema que además hace parte de mi formación de maestría.
OAC: Ha sido muy interesante. Algo que me llamó mucho la atención fue encontrar profesores muy jóvenes, con doctorados y formaciones muy interesantes, pero también colegas con una trayectoria y una experiencia similar a la mía. Esa combinación me parece muy valiosa.
También me ha gustado encontrar una Universidad que continúa buscando profesores con diferentes experiencias y conocimientos. Me siento orgulloso de hacer parte de ese grupo de docentes que llega a aportar a la formación de los estudiantes. Además, regresar a la Universidad desde otro lugar permite mirar de manera diferente espacios que uno conoció como estudiante. Ahora los observo desde la perspectiva de un profesor y encuentro nuevas posibilidades para la enseñanza y para el desarrollo de proyectos.
OAC: Una de las primeras cosas que encontré fue precisamente la transformación de la infraestructura. Llegamos prácticamente a inaugurar el nuevo edificio 303A. Yo conocí la Facultad de Arquitectura cuando estaba el antiguo edificio triangular, que posteriormente fue demolido por razones de seguridad. Ahora encontramos nuevos espacios, más grandes, iluminados y adecuados para la actividad docente. Pero también se conserva parte de la infraestructura existente, y eso genera un diálogo interesante entre el patrimonio y las nuevas construcciones.
Me ha gustado también encontrar espacios como la biblioteca y otros lugares del campus que generan bienestar. Son elementos que quizás pueden parecer pequeños, pero hacen parte de la calidad de vida de quienes habitamos la Universidad.
También he encontrado una comunicación administrativa muy buena. Tuve algunas dificultades con el proceso de cambio de estudiante a docente y recibí acompañamiento y respuestas oportunas. Eso me ha parecido muy importante.
OAC: Me ha llamado la atención conocer los servicios de salud y las posibilidades que existen para los docentes. Apenas llevo poco tiempo y todavía estoy conociendo muchos de los servicios de Bienestar, pero ya en las reuniones con profesores nuevos nos han explicado diferentes posibilidades.
También me ha sorprendido disfrutar nuevamente el campus. Hay espacios que no conocía, servicios que han mejorado y condiciones que hacen más agradable permanecer en la Universidad. Por ejemplo, encontrar baños en mejores condiciones, con elementos básicos disponibles, puede parecer algo menor, pero realmente hace parte de la calidad de vida. Es prácticamente una pequeña ciudad y, como tal, necesita ofrecer condiciones para que quienes la habitan puedan estar bien.
También me parece interesante la posibilidad de acceder al campus desde diferentes puntos y recorrerlo. Y, por supuesto, la biblioteca y los espacios culturales y musicales siguen siendo parte de esa experiencia.
OAC: Creo que necesitan que los acerquemos más a la realidad. La teoría es muy importante, pero también es necesario mostrarles cómo los conocimientos que adquieren pueden responder a problemas reales.
En mi caso, mi experiencia como consultor me permite llevar a las clases situaciones que he encontrado en el ejercicio profesional. Por ejemplo, he trabajado en casos relacionados con problemas de humedad, condensación y estructuras. Mostrar esos casos permite que los estudiantes entiendan que aquello que están aprendiendo puede convertirse después en una herramienta para resolver situaciones concretas.
También creo que hay que tener empatía con los estudiantes. La juventud tiene mucho que aportar y uno encuentra jóvenes interesados en temas ambientales, sociales y en diferentes problemas que enfrenta el país y el mundo.
OAC: Creo que ahí hay una palabra clave: la interdisciplinariedad y la transdisciplinariedad.
A veces pensamos la arquitectura únicamente desde la construcción, pero muchos de los problemas que debe resolver un arquitecto requieren el conocimiento de otras disciplinas. Un proyecto puede necesitar un diseñador industrial, un diseñador gráfico, un ingeniero civil, un economista, un sociólogo, un psicólogo, un biólogo o un ecólogo.
Por eso considero que sería muy interesante que los estudiantes pudieran desarrollar proyectos en los que diferentes disciplinas trabajen juntas. Incluso una opción de grado podría vincular a estudiantes de distintos programas para responder a un mismo problema. Esa posibilidad existe especialmente en una Universidad como la Nacional, donde conviven tantas áreas del conocimiento.
OAC: Me gustaría trabajar mucho en proyectos interdisciplinarios y transdisciplinarios. En arquitectura, por ejemplo, los temas ambientales requieren conocimientos de biología, ecología y otras áreas. No podemos cerrarnos a una sola disciplina. También hay un proyecto personal que me entusiasma. Estoy preparando mi tercera exposición individual de obra plástica y sería muy emocionante poder presentarla algún día en alguno de los espacios de la Universidad.
Llevo alrededor de 12 años desarrollando obra plástica y me gustaría que esa faceta también pudiera dialogar con mi trabajo como docente. Creo que mostrar lo que uno hace puede motivar a otras personas a explorar sus propios talentos.
OAC: Lo siento como la consolidación de mi carrera como profesor. Siempre tuve como horizonte ingresar a la Universidad Nacional y ahora siento que se cumple esa expectativa. He pasado por diferentes facultades de arquitectura, diseño y arte, tanto en Colombia como en Panamá, y ahora llegar a la Universidad Nacional representa una oportunidad para poner toda esa experiencia al servicio de la docencia.
También significa asumir nuevos retos. Después de la etapa de prueba vendrán posibilidades en investigación y extensión. Me interesa especialmente seguir desarrollando esas inquietudes alrededor de la interdisciplinariedad y encontrar en la Universidad una plataforma para consolidar proyectos que he venido pensando durante años. En ese sentido, llegar a la Nacional no significa cerrar un camino, sino comenzar una etapa en la que todavía hay mucho por aprender, aportar y construir.
Redactó: Carolina Crosby Jiménez.